El último domingo, en una jornada histórica, la Convención Constituyente, órgano encargado de reformar la Constitución redactada durante la dictadura de Augusto Pinochet y que rige hasta el día de hoy, comenzó a sesionar eligiendo a sus autoridades. Esta reforma es una victoria de la Revuelta popular que estalló en 2019, donde miles de chilenos y chilenas se alzaron para ponerle fin a las precarias condiciones de vida impuestas por el neoliberalismo pinochetista continuado por los gobiernos democráticos.

La flamante presidenta electa es Elisa Loncón, una activista, docente y lingüista, cuyo origen proviene de la comunidad mapuche Lefweluan, y que participó en los acuerdos de la transición a la democracia y en la confección de la Ley Indigena en 1993. En su discurso de asunción, Loncón dijo que es necesario “establecer una nueva relación entre el pueblo mapuche, las naciones originarias y todas las naciones que conforman este país”.

“Todos juntos vamos a refundar Chile. Tenemos que ampliar la democracia, tenemos que ampliar la participación, tenemos que convocar hasta el último rincón de Chile, que vea este proceso, que sea un proceso transparente que nos puedan ver hasta el último rincón en nuestro pueblo y en nuestras lenguas originarias que han estados postergado durante todo lo que ha sido el estado-nación chileno”, expresó Elisa, y hacia el final aclamó, “Que se funde un nuevo Chile plural, plurilingüe, con todas las culturas, con todos los pueblos, con las mujeres, con los territorios. Ese es nuestro sueño para escribir una nueva constitución”.


Pedro Castillo, la esperanza latinoamericana
El domingo se realizó la segunda vuelta de la elección presidencial que enfrentóa la derechista Keiko Fujimori con el desconocido Pedro Castillo. Este último,con el 98% de las actas escrutadas, le saca apenas 82 mil votos de diferencia asu rival consiguiendo el 50,24% del total válido. Pedro Cast…

La jornada fue precedida por una movilización de movimientos sociales, estudiantiles e indígenas, que, previo al acto oficial, realizaron diversas ceremonias en distintos puntos del territorio y luego confluyeron en la Plaza de Armas. Una de las principales consignas que reivindicaron fue la liberación de los y las presas que participaron de la Revuelta popular, a través de una Ley de Indulto General.

Como era de esperar, a pesar de la alegría, el día no estuvo exento de la violencia represiva de carabineros que arremetieron contra las y los chilenos con gases lacrimógenos y balas de goma, provocando la momentánea suspensión de la sesión, que debió reanudarse horas más tarde.

La posibilidad de reformar la Constitución con una asamblea constituyente conformada ampliamente por fuerzas populares, de izquierda, feministas, emergentes de la Revuelta y representantes de los pueblos indígenas dan esperanza de poder construir una mayoría que reescriba el legado pinochetista  y abra una nueva era de derechos y transformaciones profundas.


Foto: REUTERS - IVAN ALVARADO