Nada que festejar: carta de médicos del Garrahan

“La mera recomposición salarial no puede devolver ese capital humano e intelectual invaluable”, expresa la carta que difundió un grupo de profesionales del Garrahan, denunciando que el aumento de sueldo no repara la pérdida de los 300 trabajadores y trabajadoras que renunciaron al hospital tras meses de desidia y precariedad. 

En la carta titulada “Una pérdida irreparable”, las y los profesionales describen lo que implica perder a 300 trabajadores y trabajadoras altamente calificados y formados en tratamientos para niños y niñas con patologías complejas. “Se trataba de equipos interdisciplinarios que no sólo brindaban atención médica de excelencia, sino que también desarrollaban protocolos pioneros que mejoraron la calidad y la expectativa de vida de pacientes en todo el país”, expresaron. “Se rompieron cadenas de aprendizaje que tardaron años en consolidarse; se quebraron culturas de trabajo que caracterizaban al Garrahan”, lamentan. 

La semana pasada, el gobierno autorizó un aumento del 61% para el personal del hospital pediátrico. Si bien fue un alivio, las y los trabajadores dejaron en claro que eso no revierte todo lo que fue destruido y desarmado los últimos meses. Además de los sueldos de pobreza, el gobierno vació el hospital, no destinando recursos ni presupuesto para la compra de los insumos necesarios. Las consecuencias de esto es una institución quebrada, sin personal suficiente ni estructura adecuada para la atención que requieren las y los niños.

Por otro lado, el personal del Garrahan debió lidiar con campañas de desprestigio de parte del gobierno que los trataba de “ñoquis”, desmereciendo sus trabajos y esfuerzos. “Queremos dejar muy en claro, y lo subrayamos con orgullo, que el Hospital J. P. Garrahan fue exhaustivamente intervenido y auditado durante los últimos dos años, con total cooperación de su personal. El resultado fue contundente: no se halló un solo trabajador que no cumpliera con sus tareas y horarios, ni un solo gasto que no correspondiera al funcionamiento esencial del hospital”, respondieron las y los trabajadores.

También, la carta menciona que el aumento salarial es sólo una parte de lo establecido en la Ley de Emergencia Pediátrica. Aún falta la recomposición del sistema de residencias médicas, el aumento presupuestario, así como la habilitación de compras directas de insumos con financiamiento estatal, entre otras cosas.